Novedades en Astro28: el recorrido del núcleo galáctico y cómo interpretarlo
proyectos · 14 de julio de 2026

Astro28, la aplicación web gratuita que desarrollo para planificar astrofotografía de paisaje desde Canarias, acaba de recibir una actualización centrada en responder mejor la pregunta que todos nos hacemos antes de una salida: dónde estará exactamente el núcleo de la Vía Láctea esa noche, y cuánto tiempo real de trabajo me ofrece el cielo.
En esta entrada te explico qué ha cambiado y, sobre todo, cómo interpretar cada dato para que la consulta te lleve menos de un minuto.
El recorrido del núcleo: la trayectoria de la noche en un solo gráfico
Dentro del calendario de la Vía Láctea, al elegir cualquier fecha, encontrarás un nuevo desplegable llamado Posición del núcleo. Al tocarlo se abre un gráfico sencillo: una línea de horizonte con los puntos cardinales (E, SE, S, SO, O) y, sobre ella, la trayectoria del núcleo galáctico durante la noche dibujada como una línea de puntos con una flecha de sentido.
Tres marcadores anotan los momentos que importan:
Aparece. El instante en que el núcleo supera los 15° de altura con el cielo ya oscuro, con su hora y su rumbo. Ese umbral de 15° no es capricho: por debajo, la extinción atmosférica y la suciedad del horizonte se comen el detalle, así que lo considero la altura mínima fotográficamente aprovechable. Si el núcleo ya está alto cuando termina el crepúsculo, el gráfico lo dice con honestidad: «al oscurecer», seguido de la hora exacta en que eso ocurre.
Culmina. El punto más alto del recorrido. Aquí está la ventaja de fotografiar desde 28° Norte, y la razón de ser de Astro28: desde Canarias el núcleo culmina siempre a unos 33° de altura y siempre sobre el sur. No cambia con la estación; lo único que cambia a lo largo del año es la hora a la que sucede. La consecuencia práctica es enorme: una localización con el sur despejado te sirve toda la temporada.
Se hunde. Cuándo el núcleo vuelve a caer por debajo de los 15°, o cuándo lo apaga el alba si el amanecer llega antes. También con su rumbo, porque no es lo mismo componer una caída sobre el suroeste que perderlo tras una cresta del sur.
Un ejemplo real para que veas la lectura completa. Noche del 14 al 15 de julio de 2026, con luna nueva: el núcleo aparece al oscurecer (22:35) por el sureste, culmina a 33° sobre el sur a las 23:45 y se hunde a las 03:40 por el suroeste. Tres datos, y ya sabes a qué hora llegar, hacia dónde encarar el trípode y cuándo recoger.
Horas útiles: el número que resume la noche
Junto al gráfico aparece una métrica nueva: las horas útiles. Es el tiempo neto en que se cumplen las tres condiciones a la vez: núcleo por encima de 20°, noche astronómica cerrada (sol más de 18° bajo el horizonte) y luna que no molesta según su altura e iluminación.
Este número convierte la comparación entre noches en algo inmediato. Una noche puede parecer buena porque hay luna nueva, y otra mala porque hay un 40% de luna; pero si en la segunda la luna se pone a la una de la madrugada, quizá te deja tres horas limpias por delante. Las horas útiles hacen esa cuenta por ti. Mi referencia personal: a partir de 3 horas útiles, la salida compensa casi siempre; por debajo de 1.5, solo si la composición es muy concreta.
La lectura de luna que acompaña al gráfico completa el cuadro con lo que necesitas para organizar la noche: iluminación, si la noche es limpia, si molesta a ratos o si domina, y el horario clave («se pone a la 01:40» o «sale a las 03:10»). Con eso decides si cenas tranquilo y subes después, o si madrugas.
La noche de un vistazo sigue donde estaba
La barra horaria que resume la noche por tramos —crepúsculo, luna en el cielo, ventana oscura— se mantiene siempre visible, sin desplegar nada, porque es la consulta más rápida de todas. El recorrido del núcleo vive debajo, plegado, para cuando quieras profundizar. Primero el vistazo, después el detalle: ese es el orden natural de una consulta que debe caber en un minuto.
Calima: qué mide la app y qué debes verificar tú
La actualización también aclara algo que considero una cuestión de honestidad. El dato de calima del AstroScore procede de Copernicus CAMS, el servicio atmosférico europeo, y combina dos medidas: el polvo en superficie y el espesor óptico de toda la columna de aire, con una resolución de unos 40 kilómetros.
Lo que ese dato no puede decirte es a qué altura viaja el polvo. Y en una isla con cumbres de casi 2.000 metros, eso importa: puedes estar en el Pico de las Nieves por encima de una calima baja, con la costa sucia y tu cielo limpio; o dentro de una capa sahariana elevada que en la playa ni se nota. La app ahora lo declara junto al dato, porque prefiero que sepas qué mide exactamente antes que aparentar una precisión que ningún modelo tiene.
La rutina que te recomiendo, y que es la que sigo yo, está integrada en la propia sección Meteo de la app: ante previsión de calima, contrasta el dato CAMS del AstroScore con el mapa del modelo SKIRON. Si los dos modelos cuentan la misma historia, fíate. Si discrepan, la incertidumbre es alta: prudencia, y decide con lo que veas en el cielo al llegar.
Por qué estas mejoras y no otras
Astro28 no pretende competir con las grandes aplicaciones de planificación, que son excelentes y universales. Su apuesta es otra: aprovechar que la geometría del cielo desde 28° Norte es una constante, no una variable, para dar respuestas de calendario donde otras herramientas exigen manejar un planetario. Cada actualización sigue el mismo criterio: información útil, sin complejidad innecesaria, y diciendo siempre qué es un cálculo exacto y qué es una previsión que puede fallar.
La aplicación sigue siendo gratuita y funciona sin instalación desde cualquier móvil en astro28.es. Si la usas en tus salidas y algo no se entiende a la primera, o echas en falta un dato, escríbeme: las mejores mejoras de la app han salido de ese tipo de conversaciones.
Buenos cielos.
Iván Cárdenes Muñoz · Fotógrafo de astropaisaje · Gran Canaria