Sobre mí

Soy Iván Cárdenes Muñoz, fotógrafo de astrofotografía de paisaje y educador físico deportivo, afincado en Arucas, Gran Canaria. Dos oficios que parecen lejanos y que en mi caso son el mismo camino: el que lleva a la naturaleza. Fotografío la Vía Láctea sobre las cumbres de la isla, panorámicas del arco galáctico, la luz de los amaneceres y los atardeceres, y timelapse del movimiento del cielo sobre el paisaje canario.
Todo empezó con una revelación. La primera vez que apunté la cámara a la noche y vi en la pantalla lo que mis ojos no alcanzaban a percibir —el color de la Vía Láctea, el polvo de estrellas, nebulosas suspendidas sobre la montaña—, supe que aquello no iba a soltarme. Esa es la magia de la fotografía nocturna: revelar un cielo que existe sobre nosotros y que a simple vista permanece oculto.
Naturaleza, cuerpo y mente
Como educador físico deportivo llevo años acompañando a personas en el cuidado de su salud, y esa mirada la traigo también a la fotografía. Porque una salida de astrofotografía es, sin pretenderlo, una receta de bienestar completa: caminar hasta un mirador con la mochila al hombro, respirar el aire frío de la cumbre, esperar en silencio a que la noche se cierre y quedarse un rato pequeño ante algo inmenso. El cuerpo se activa y la mente se serena. La ciencia lo confirma y cualquiera que lo prueba lo siente: la naturaleza y el movimiento son medicina, y mirar el cielo estrellado es una forma antigua y sencilla de volver a ponerse en su sitio. Mis fotografías nacen de esas noches, y me gusta pensar que también invitan a salir a buscarlas.
Dónde fotografío
Trabajo sobre todo en Gran Canaria, recorriendo sus cumbres y sus barrancos: Tejeda, Artenara, La Aldea de San Nicolás, Gáldar y los miradores de la cumbre son algunos de mis rincones. La isla ofrece un contraste único, del mar de nubes a los roques, que convierte cada salida en un paisaje distinto bajo el cielo limpio de Canarias.
Un cielo que merece protegerse
Durante milenios, el cielo nocturno fue mapa, calendario y relato. Orientó a los navegantes, marcó los tiempos de la siembra y la cosecha, inspiró mitos y religiones y alumbró el nacimiento de la ciencia. Mirar hacia arriba formaba parte de ser humano. Hoy, la mayor parte de la población vive bajo cielos degradados por la contaminación lumínica, y hay quien no ha visto nunca la Vía Láctea con sus propios ojos.
Para mí, fotografiar la noche es una forma de devolverle su valor al cielo: recordar que sigue ahí y que merece cuidarse. Porque la oscuridad no es la ausencia de algo, sino un bien en sí mismo, un patrimonio natural que tenemos la responsabilidad de proteger.
Canarias posee uno de los mejores cielos del mundo para la observación, y Gran Canaria es Destino Turístico Starlight, un reconocimiento a la calidad de su cielo nocturno y al compromiso de conservarlo. Muchas de mis imágenes nacen en el entorno de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, Paisaje Cultural declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, donde la tierra y el cielo llevan siglos unidos. Con cada fotografía intento poner en valor ese patrimonio y la belleza del paisaje canario.
Reconocimientos
En junio de 2026, una de mis panorámicas de la Vía Láctea sobre las Montañas Sagradas de Gran Canaria fue seleccionada como imagen del día en AAPOD2, una plataforma internacional que destaca a diario una fotografía astronómica. Una alegría enorme: el cielo de mi tierra, compartido con gente de todo el mundo.
Varias de mis fotografías han sido seleccionadas también en la sección «Astrofotos de lectores» de Astronomía Magazine, revista de tirada nacional y referencia en divulgación astronómica en España, en distintos números y tanto en su edición impresa como en su web. Entre ellas, el amanecer del Sol emergiendo tras el Macizo de Jandía, en Fuerteventura, fotografiado desde la Montaña de Arucas a 118 kilómetros de distancia.
Astro28
Esa forma de mirar el cielo me llevó a desarrollar Astro28, una aplicación gratuita para planificar salidas de astrofotografía desde la latitud 28°N de Canarias, que ayuda a encontrar la mejor noche y el mejor lugar para fotografiar el núcleo de la Vía Láctea.
Mi equipo
Fotografío con Fujifilm, con ópticas elegidas para cada tipo de cielo y de luz.
El revelado lo trabajo con Lightroom y Photoshop, apoyado en los paneles Art Panel Pro y TK9 de Tony Kuyper y en StarXTerminator para el tratamiento de las estrellas, y con Luminar Neo para algunos ajustes. El apilado nocturno lo hago con Siril y Starry Landscape Stacker, las panorámicas con Hugin, y los timelapse con LRTimelapse y DaVinci Resolve.
Cómo revelo
El revelado forma parte de la fotografía nocturna tanto como la captura: una toma del cielo apenas muestra nada al salir de la cámara, y es el procesado el que revela la información que el sensor ya registró. Mi criterio es sencillo: trabajar esa información hasta sacar el detalle y el color que la escena contenía, sin llevarla más allá de lo que la noche fue. Cielo y paisaje se capturan y se procesan por separado, aprovechando lo mejor de cada uno, pero la escena es siempre la misma: la que estuve mirando desde el trípode.
Trabaja conmigo
Además de fotografiar, imparto talleres y salidas guiadas, y comparto técnica, localizaciones y procesos en el blog. Si quieres una copia fine art de mi obra, una licencia de imagen o aprender conmigo en el campo, envíame un mensaje directo.