Iván Cárdenes

Taller de astrofotografía de paisaje en Gran Canaria: una noche bajo las estrellas desde Degollada de Becerra

talleres · 16 de agosto de 2026

Iván Cárdenes durante el taller de astrofotografía de paisaje en el Centro de Visitantes de Degollada de Becerra

El pasado 14 de agosto de 2026 impartí un taller de astrofotografía de paisaje en el Centro de Visitantes de Degollada de Becerra, en Tejeda, en pleno corazón de las cumbres de Gran Canaria.

La actividad, organizada e impartida por mí con el patrocinio del Ayuntamiento de Tejeda y la colaboración del Cabildo de Gran Canaria, nació con un objetivo sencillo: acercar la astrofotografía de paisaje a personas interesadas en aprender a fotografiar el cielo nocturno y, especialmente, la Vía Láctea.

Cartel del taller de astrofotografía de paisaje del 14 de agosto en el Centro de Visitantes Degollada Becerra, Tejeda
Cartel de la convocatoria del taller.

No se trataba únicamente de salir de noche con una cámara y apuntar hacia las estrellas. La intención era comprender todo el proceso que existe detrás de una fotografía de paisaje nocturno: conocer el cielo, planificar la escena, elegir la localización, configurar correctamente la cámara, enfocar en la oscuridad y, finalmente, integrar el cielo y el paisaje en una composición coherente.

Degollada de Becerra: aprender bajo uno de los cielos más especiales de Gran Canaria

La elección de Degollada de Becerra no fue casual. Las cumbres de Gran Canaria ofrecen unas condiciones especialmente interesantes para la observación y fotografía del cielo nocturno, y el entorno se encuentra dentro del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Trabajar en este entorno permite entender algo que considero fundamental en astrofotografía de paisaje: el cielo no es un elemento aislado. La fotografía nocturna funciona cuando conseguimos relacionar las estrellas, la Vía Láctea y el paisaje terrestre. La montaña, las formaciones rocosas, los árboles o cualquier otro elemento del primer plano forman parte de la fotografía tanto como el cielo.

Por eso, aprender astrofotografía también significa aprender a mirar el paisaje de otra manera.

Antes de fotografiar hay que planificar

Una de las partes fundamentales del taller fue la planificación. Una buena fotografía de la Vía Láctea no empieza cuando sacamos la cámara de la mochila: empieza mucho antes, delante de una pantalla, estudiando dónde estará el centro galáctico, qué fase tendrá la Luna, hacia dónde estará orientada la Vía Láctea y qué condiciones podemos esperar durante la noche.

Esta fase es especialmente importante en Gran Canaria porque permite aprovechar mucho mejor las localizaciones disponibles y evitar desplazamientos innecesarios. Durante el taller utilizamos conceptos de planificación que permiten anticipar la posición de la Vía Láctea y decidir previamente dónde situarnos y qué composición buscar.

Es también uno de los motivos por los que desarrollé Astro28, mi herramienta gratuita de planificación para astrofotografía en Gran Canaria. La idea es precisamente facilitar ese proceso: disponer de información que permita tomar decisiones antes de llegar al lugar de la fotografía.

De la teoría a la práctica

La primera parte de la actividad tuvo lugar en el interior del Centro de Visitantes. Allí trabajamos los conceptos necesarios para entender qué estamos haciendo antes de salir al exterior: el cielo oscuro de Canarias, la planificación, la configuración de la cámara, el enfoque nocturno y la composición de la Vía Láctea con el paisaje.

Después llegó la parte que probablemente más interés despierta en cualquier taller de astrofotografía: apagar las luces, sacar el equipo y empezar a trabajar bajo el cielo.

En ese momento los conceptos teóricos adquieren sentido. El enfoque que parecía sencillo durante el día deja de serlo. Los controles de la cámara cambian de importancia. La pantalla ya no muestra con claridad lo que tenemos delante. Y pequeños errores de exposición, enfoque o composición se hacen evidentes al revisar las primeras fotografías.

Es precisamente ahí donde la práctica guiada tiene más valor.

Fotografiar la Vía Láctea no consiste solamente en subir el ISO

Uno de los errores más habituales al empezar en astrofotografía es pensar que todo se reduce a utilizar una sensibilidad ISO elevada, abrir el diafragma y realizar una exposición larga. La técnica es importante, pero no es suficiente.

Una buena fotografía de Vía Láctea necesita una combinación de factores:

  • Planificación. Saber qué vamos a fotografiar y cuándo.
  • Composición. Encontrar una relación interesante entre cielo y paisaje.
  • Enfoque. Conseguir que las estrellas aparezcan puntuales y definidas.
  • Exposición. Encontrar el equilibrio adecuado entre apertura, velocidad e ISO.
  • Condiciones del cielo. La transparencia atmosférica, las nubes, la calima, la humedad y la Luna pueden cambiar completamente el resultado.

Y, sobre todo, necesitamos una idea fotográfica. La tecnología permite capturar cada vez más luz, pero una fotografía de paisaje nocturno sigue necesitando una composición que tenga sentido.

El paisaje como protagonista

En un taller de astrofotografía de paisaje me interesa especialmente transmitir que no estamos fotografiando únicamente estrellas: estamos fotografiando un paisaje nocturno. Eso implica prestar atención al primer plano, buscar líneas, volúmenes, siluetas y referencias que permitan construir la imagen.

Las montañas de Gran Canaria ofrecen enormes posibilidades en este sentido. Roques, cumbres, barrancos y formaciones volcánicas pueden convertirse en elementos compositivos que dialoguen con la Vía Láctea. El cielo aporta escala y profundidad, pero el paisaje es el que sitúa la fotografía en un lugar concreto.

Por eso una buena fotografía nocturna no debería poder hacerse exactamente igual en cualquier sitio. Debería contar dónde estamos.

Aprender a fotografiar también significa aprender a conservar el cielo

Otro de los aspectos que considero fundamentales en este tipo de actividades es hablar de contaminación lumínica.

Gran Canaria dispone de algunos lugares extraordinarios para observar y fotografiar el cielo, pero ese recurso no es infinito. La iluminación artificial afecta a la observación astronómica, a la fotografía y también al propio entorno natural.

Aprender astrofotografía debería ir acompañado de aprender a valorar el cielo nocturno y entender por qué merece la pena conservarlo. En este sentido, enseñar a fotografiar el cielo también puede convertirse en una forma de divulgar la importancia de protegerlo.

Una experiencia que va más allá de hacer fotografías

Un taller como este tiene una parte técnica, pero también tiene una parte humana. Cada participante llega con un nivel diferente, una cámara diferente y objetivos diferentes. Algunos ya tienen experiencia en fotografía; otros se acercan por primera vez a la fotografía nocturna.

Por eso intento que el aprendizaje no se limite a proporcionar una lista de parámetros de cámara. El objetivo es que cada persona comprenda qué está haciendo y, sobre todo, que pueda volver a casa sabiendo cómo planificar y repetir el proceso por su cuenta.

Porque aprender astrofotografía no consiste en memorizar f/2.8, 20 segundos, ISO 3200. Consiste en entender por qué esos parámetros pueden funcionar en una situación concreta y cuándo debemos modificarlos.

Gracias a Tejeda

Quiero agradecer al Ayuntamiento de Tejeda la oportunidad de desarrollar esta actividad en un entorno tan especial, y al Cabildo de Gran Canaria por su colaboración. También a todas las personas que participaron en el taller y que dedicaron una noche de agosto a aprender, experimentar y fotografiar el cielo de Gran Canaria.

El entorno de Degollada de Becerra volvió a demostrar que las cumbres de la isla ofrecen un escenario extraordinario para acercarse a la astrofotografía de paisaje. Y me quedo con la satisfacción de haber podido compartir una disciplina que para mí combina tres cosas inseparables: fotografía, paisaje y cielo nocturno.

Seguir aprendiendo astrofotografía en Gran Canaria

Si estás empezando en astrofotografía, mi recomendación es que no centres todo el aprendizaje en los parámetros de cámara. Empieza por aprender a planificar. Después aprende a interpretar el cielo. Trabaja la composición. Practica el enfoque nocturno. Y, poco a poco, desarrolla tu propia manera de fotografiar el paisaje nocturno.

Para facilitar esa planificación desarrollé Astro28, una herramienta gratuita pensada específicamente para quienes practican astrofotografía en Gran Canaria. Y continuaré realizando actividades y talleres para quienes quieran aprender a fotografiar el cielo nocturno y descubrir las posibilidades que ofrece el paisaje de Canarias.

El cielo está ahí cada noche. La fotografía empieza mucho antes de pulsar el disparador.