Los faros de Fuencaliente bajo la Vía Láctea
Punta de Fuencaliente, La Palma

En la punta sur de La Palma conviven dos faros a pocos metros. El viejo, de piedra, entró en servicio en 1903, y sus materiales llegaron por barco desde Gran Canaria: la piedra volcánica con la que está construido salió de una cantera de Arucas, el pueblo donde vivo. Los terremotos de 1939 y la erupción del Teneguía en 1971 acabaron por dañarlo, así que en 1983 se levantó al lado la torre de bandas rojas y blancas, que entró en funcionamiento en 1985 y es la que sigue trabajando. Su luz alcanza catorce millas y emite tres destellos cada dieciocho segundos: en la fotografía la lámpara está girando. El faro viejo, ya apagado, alberga desde 2006 el Centro de Interpretación de la Reserva Marina. Y aquí está lo que hace especial esta imagen. Estamos al nivel del mar, junto a una carretera y a una construcción iluminada, y sin embargo el arco de la Vía Láctea cruza el encuadre con el núcleo galáctico bien definido. En casi cualquier otro sitio habría que subir a la montaña para conseguir esto. La diferencia es que La Palma protege su cielo por ley desde 1988, para preservar la calidad astronómica del observatorio del Roque de los Muchachos, y fue la primera Reserva Starlight del mundo. Esa norma regula cómo se ilumina toda la isla, no solo la cumbre. El resultado se ve aquí: un faro encendido, haciendo su trabajo de avisar a los barcos, y detrás un cielo que no ha perdido nada. Es la mejor demostración de que iluminar bien y ver las estrellas no son cosas incompatibles.
- Cámara
- Fujifilm X-T3 astromodificada
- Óptica
- Meike 10mm f/2.0
- Diafragma
- f/2.0
- Velocidad
- 20
- ISO
- 3200
- Localización
- Punta de Fuencaliente, La Palma
- Trípode
- Benro Theta Max
Cómo se hizo
- Edición
- Lightroom, Luminar Neo, Photoshop