Luz cenicienta
Gran Canaria

El 2 de marzo de 2025, a las 20:26. La Luna tenía menos de tres días desde el novilunio y solo un 11 % de su disco iluminado por el Sol: esa franja brillante del borde. Todo lo demás debería estar a oscuras, y sin embargo se ve. Eso es la luz cenicienta. La cara nocturna de la Luna no está iluminada por el Sol, sino por la Tierra. Nuestro planeta, visto desde allí, es un disco enorme y muy reflectante, sobre todo con nubes y océano, y lo que hace es alumbrar la noche lunar igual que la Luna alumbra la nuestra. Es luz solar que ha rebotado dos veces: del Sol a la Tierra, de la Tierra a la Luna y de vuelta a esta cámara. Leonardo da Vinci fue el primero en explicarlo correctamente, hace más de quinientos años. Solo se aprecia en los días próximos a la luna nueva, cuando la parte iluminada es tan estrecha que no ciega el resto. Con luna llena es imposible. Y hay un detalle que merece mirarse de cerca: el borde iluminado no es una línea limpia, sino dentado, con puntos de luz sueltos que parecen desprendidos del creciente. Son montañas. En esa frontera entre el día y la noche lunar el Sol llega tan rasante que solo alcanza las cumbres más altas, mientras el terreno de alrededor sigue en sombra. Esas cimas encendidas, aisladas en mitad de la oscuridad, son picos de kilómetros de altura recibiendo el amanecer. Está hecha con el Fujinon 70-300 mm y el teleconvertidor 2x, es decir a 600 mm, a f/11, un segundo de exposición e ISO 1250.
- Cámara
- Fujifilm X-T5
- Óptica
- Fujinon 70-300mm f/4-5.6 + teleconvertidor 2x
- Focal
- 600 mm
- Diafragma
- f/11
- Velocidad
- 1.0 s
- ISO
- 1250
- Localización
- Gran Canaria
Cómo se hizo
- Edición
- Lightroom, Luminar Neo, Photoshop